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domingo, 29 de mayo de 2016

Exposición "Animalista" | Madrid Capital Animal 2016

Ayer visité con M la exposición "Animalista" organizada por Capital Animal en La Casa Encendida.  


Por Instagram (¡bendito Instagram!) había visto los carteles del evento "Madrid Capital Animal 2016" que han organizado para los meses Abril/Mayo/Junio. Este evento pretende generar un debate y plantear una reflexión entre todos aquellos que se pasen por cualquiera de sus actividades que van desde exposiciones, cine, conferencias, música, poesía y gastronomía. 

Nosotros comenzamos por, como dicen en su folleto, la base y el epicentro del Festival Animalista: la exposición situada en La Casa Encendida.

Consta de tres salas o fases:

1| REPRESENTACIÓN: Nos muestra la fascinación que nos hacen sentir los animales mediante una serie de ilustraciones, fotografías y cuadros de diferentes artistas.
2| VIOLENCIAS: Abordan sin tapujos el maltrato y la violencia a la que sometemos a muchísimos animales a través de fotografías, ilustraciones y videos realmente duros que nos muestran la realidad de los circos, de festejos taurinos en España, de los zoos, de laboratorios de experimentación y, por supuesto, de los mataderos. 
3| RESPUESTAS: La tercera sala sigue siendo muy visual y plantea diferentes alternativas los problemas mostrados en la segunda.


La exposición sin duda alguna consigue que, si estás mínimamente interesado en el tema, reflexiones sobre ello de la manera que todos deberíamos hacer. No deja indiferente a nadie que quiera abrir los ojos y ver los que hay realmente detrás de tu pintalabios, una tarde de entretenimiento en el zoo o el circo y, el más controvertido, el filete de tu plato.

Mientras estuve en la segunda sala plantada frente a las proyecciones que diferentes activistas y organizaciones habían grabado para enseñar la verdad de los mataderos, observé que muchas -la mayoría- personas que pasaban a esa sala no permanecían en ella ni dos minutos y no miraban la proyección ni 10 segundos, todos se daban la vuelta y observaban las viñetas o ilustraciones que dejaban más a la imaginación y menos a la realidad. 
Me pareció curioso. Y triste también. 
Porque en el fondo la gente no quiere ni plantearse cómo ha llegado esa hamburguesa a su plato o esas chuletitas de cordero. Nos insensibilizan contra esa violencia, es lo normal, "es necesario, ¿qué comeríamos si no? Los humanos tenemos que comer." Es lo que escucho cada vez que hablo del tema con mis padres sin ir más lejos. De hecho el comentario de mi madre cuando le conté la experiencia fue "hija, que masoquista eres, mira que ir allí para sufrir" 
Claro. 
Es mucho más fácil fingir que todo eso no pasa: que los animales que crían para comer viven en buenas condiciones, los matan rápido y con el menor sufrimiento posible, que es necesario probar todos los champús con animales para que no nos escuezan los ojos, que los zoos son necesarios porque si no a ver qué hacemos ahora con esos animales que se han criado en cautividad o que un oso baila con un hulahop y da palmas mediante refuerzo positivo. 
Claro que así vivimos más felices. 
Afortunadamente en el ámbito de la tauromaquia cada vez son más personas las que lo rechazan, algo es algo.


Siempre me han gustado los animales pero confieso que este tema no empezó a inquietarme hasta hace dos o tres años y desde entonces no he parado de leer, ver e investigar sobre ello (como ejemplo diré que me encantaba ir al zoo y de verdad no me planteaba que ese león no fuera "feliz" en esos pocos metros cuadrados). Ahora soy mucho más consciente del maltrato animal en muchos ámbitos e intento crear conciencia en los que me rodean. 


Aún así, no soy vegetariana. Me planteo serlo, pero no lo soy. Creo que es algo que necesita mucha fuerza de voluntad y el apoyo de las personas que te rodean, o al menos de las más cercanas. 

Vivo en casa de mis padres - que no entienden las inquietudes que plantea en mí todo este tema - y aún no sé lo suficiente del mundo del vegetarianismo como para lanzarme a la piscina. 
Soy una persona un poco cuadriculada que necesita tenerlo todo bajo control y sé que si me lo propongo sin tener todos los cabos atados lo dejaré a medias. 

Acabaré consiguiéndolo porque cada vez son más las alternativas a la carne totalmente vegetales (que requieren una independencia económica que no tengo), porque cada vez son más las veces que cuando me encuentro frente a un trozo de carne pienso en el animal que era antes de convertirse en lo que tengo en mi plato y porque me considero una hipócrita cuando hablo de que se debería abolir la tauromaquia y los espectáculos con animales,  que la gente no debería comprar cachorritos en las tiendas e insisto a todo el mundo que adopte en perreras y protectoras, cuando me declaro defensora de los animales pero luego me como una chuleta o un huevo frito.







Me encantaría saber qué opináis de toda la parrafada que acabo de soltar y por supuesto si tenéis otro punto de vista lo digáis abiertamente (siempre desde el respeto).

¡Nos leemos!

Pd. ¡Os recomiendo encarecidamente que os paséis por la exposición o por cualquiera de las actividades que oferta el Festival!

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