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viernes, 29 de abril de 2016

Favoritos de Febrero y Marzo

Y si me apuras casi de Abril.
Hoy vengo con mi lista de favoritos de dos meses porque Febrero pasó antes de que me diera cuenta y Marzo... también. La lista la tenía hecha pero estoy aprendiendo a disfrutar de los momentos en los que me siento a dibujar, quiero practicar y practicar y practicar e ilustrar mis favoritos me parece una buena forma de hacerlo.



1. Segovia. M y yo nos fuimos a finales de Febrero para celebrar nuestro aniversario (que fue en noviembre pero por temas de reservas en el hotel tuvo que retrasarse muuuuucho). Después del primero acordamos no comernos la cabeza con regalos y regalarnos algún viaje a cualquier sitio -que nuestra economía pueda permitirse-. Este año ha tocado Segovia (yo no lo conocía) y fue genial. Como ciudad me pareció que tenía muchísimo encanto y si a eso le añadimos que fue un fin de semana en el que NEVÓ MUCHO pues ya lo remato. Fue espectacular, no paró de llover y nevar pero creo que ha sido uno de los viajes que más he disfrutado en mi vida.

2. Suele ser difícil que mi grupo de amigas podamos coincidir un día para reunirnos todas porque tenemos unas vidas muy ocupadas y las agendas apretadas entre exámenes, trabajos, novios, otros círculos de amigos... por eso atesoro los momentos que podemos reunirnos aunque sea una vez cada mil años. En esta ocasión nos faltó una, pero fue genial volver a reunirnos y si encima es en torno a una mesa llena de comida pues aún mejor.

3. Cabaret y Les Luthiers. Marzo fue el mes de los espectáculos sin duda.
La madre de M nos regaló por Reyes dos entradas para ir a ver el musical Cabaret y salí de allí encantada, los bailes, las luces, los trajes, las canciones, Edu Soto... ¡Nos encantó! Yo tengo que poner como pega la actuación de la protagonista, Cristina Castaño, porque me pareció un poco sobreactuada... pero quizá es prejuicio mío, porque esta actriz sale en "La que se avecina" (una serie que me disgusta bastante) y parecía estar actuando para un capítulo. Para mi gusto demasiado exagerada, demasiado chillona, pero yo no tengo ni idea de esto y lo mismo su papel era ser así y yo estoy aquí criticando por nada. 
Las entradas para ir a ver a Les Luthiers se las regalé a M por su cumpleaños. Le encantan y su precio mereció totalmente la pena cuando le di la sorpresa delante del Palacio de los Deportes la misma noche del espectáculo y vi su cara. Les Luthiers como siempre magistrales, nos reímos muchísimo,  echamos de menos Daniel Rabinovich que falleció en agosto de 2015 y aplaudimos hasta tener rojas las palmas de las manos.
(Para los que no conozcan a Les Luthiers, se trata de un grupo de humoristas argentinos que crean espectáculos con canciones e instrumentos inventados por ellos mismos en muchas ocasiones. Os recomiendo estos dos números -el primero de Rabinovich, por cierto- AQUI y AQUI que a mi me encantan.)

4. Beber una cerveza siempre es un buen motivo para que el momento pertenezca a los favoritos del mes, pero estas fueron especiales. Una amiga australiana que hacía un año que no nos veíamos (el mismo tiempo que llevamos conociéndonos, prácticamente)  estuvo en Madrid por unos días así que M y yo nos reunimos con ella y estuvimos tomando some beers and tapas.

5. A pesar de que esta última semana no ha parado de llover y de hacer mal tiempo (cosa que no me disgusta, por cierto) en Marzo pudimos disfrutar de unos días de auténtica primavera y yo los aproveche inaugurando la temporada de paseos por el campo con Kira y Cooper (mis perros) y mi madre. Otro de esos días de solecito y calor M y yo nos fuimos a pasear y me descubrió un parque muy cuco, un mini mini Retiro, con patos incluidos en el lago central. Fue verdaderamente relajante, simplemente pasear y charlar de un montón de chorradas.

6. Bullet Journal. Ha sido el gran descubrimiento de Marzo, de los últimos días de Marzo así que lo he inaugurado en Abril. Lorena me lo descubrió por instagram y no pude resistir mi curiosidad, me pasé buena parte de la tarde leyendo sobre él. Es, básicamente, un método de organización, y yo que soy una friki de la organización y de las libretas y cuadernos monos, pues no pude resistir a coger uno sin estrenar de la estantería y darle uso. AQUÍ os dejo la web oficial del proyecto por si os animáis también a empezar uno a pesar de tener ya una agenda (como me ha pasado a mi)

7. No me atrevía a dibujar una falla, por eso os he dibujado lo que verdaderamente me hizo feliz al llegar a Valencia a las 8 de la mañana el viernes 18 de Marzo: Desayunar chocolate con buñuelos de calabaza. Lo más delicioso del mundo mundial, sin exagerar. No era la primera vez que estaba en las Fallas (era la segunda jujuju) y esta vez pudimos ver la Cremà y la Nit del Foc. Todo muy espectacular (proporcional a la cantidad de gente que había por metro cuadrado) y bonito. Aunque de lo que tienen que contaminar todas las Fallas de Valencia ardiendo hablaremos otro día...

8. Kodaline. 5 de Marzo. Primer concierto de Kodaline. Por aqui os comenté que le había regalado a mi hermana dos entradas para verles en concierto y no sé quién salió más contenta de las dos. No he parado de escucharles desde entonces y os animo a que les deis una oportunidad porque de verdad son geniales. Su directo fue muy cercano y con la voz del cantante clavadita a las grabaciones de estudio... Ese concierto, al que fui más bien de acompañante, me ha hecho muuuuy fan del grupo.

viernes, 15 de abril de 2016

Atrapado en un cuarto con un zombie | Un plan diferente

Que me encanta el género zombie en todos sus sentidos no es algo que oculte, me encantan todas las películas y libros que traten sobre ello, los videojuegos menos porque suelo ponerme demasiado tensa sólo de pensar que "soy" el personaje y "oigo" gruñidos acercándose. 
Muchas veces me pongo a pensar qué haría si hubiera un Apocalipsis Z, dónde iría, si podría más mi sentido de la supervivencia o el miedo a salir ahí fuera a enfrentarme a los zombies... por eso cuando a M le regalaron por su cumpleaños una entrada doble para intentar escapar de una habitación cerrada "con un zombie" dentro pensé ¡Qué pasada! ¡Va a ser genial! pero pasado un rato ya me empezó a entrar el miedo porque suelo meterme demasiado en el papel.

Para quién esté un poco perdido os comento que últimamente se ha puesto muy de moda las Room Escape que consiste en encerrarte en un sitio con un montón de enigmas y acertijos para resolver en una hora. 
Si pasado ese tiempo no has conseguido la llave, o el código, o lo que sea que te pidan para salir de alli, pierdes. Si se resuelven todos los acertijos antes de que el contador llegue a cero, ganas. 
Ésa es básicamente la mecánica del juego.

Bueno pues a eso, nosotros le añadimos un zombie cuya cadena se va alargando cada 5 min al toque de una alarma. Tranquilidad ante todo.

No sé quién tenía más pinta de zombie enloquecido

Aunque hay muchos en Madrid yo vengo a recomendaros al que fuimos nosotros: Room Escape Adventures. 
Desde el momento que cruzas la puerta y te dan la bienvenida ya te meten en situación. 
La chica que iba a guiarnos por esta aventura fue simpatiquísima sin salirse ni un momento de su papel, haciéndonos soltar risas nerviosas para que nuestros nervios comenzaran a estar a flor de piel mientras se presentaba, nos preguntaba nuestros nombres, si ya habíamos participado en alguna Room Escape, nos ofrecía algo de comer y de beber, nos preguntaba si necesitábamos ir al baño antes de encerrarnos con el Doctor Oxy recientemente convertido en zombie... 

Éramos un grupo de 7 personas pero el máximo son 12 (y el mínimo 5). 
Cinco nos conocíamos y los otros dos eran un chico y una chica que venían juntos y con los que nos compenetramos muy bien que era mi gran temor porque si no te comunicas con todos los que están ahí dentro tened por seguro que no vais a conseguir salir, hay que compartir la información en todo momento, repartirse tareas sin dejar de contar lo que se va descubriendo... Si no existe esa comunicación, la experiencia puede que no sea tan agradable. 
Lo mejor es ir directamente un grupo grande de amigos, pero si no es posible (como en nuestro caso) intentar llevarse bien con el otro grupo y jugar en equipo (cuando acabamos el juego, los organizadores pensaban que éramos un grupo de siete amigos por lo bien que nos habíamos compenetrado) pero no está de más cruzar los dedos que te puede tocar de todo...

Obviamente no voy a contar mucho de lo que sucede allí dentro porque sería fastidiaros si tenéis intención de ir. Sólo diré que hay muchos enigmas, hay pensar con lógica y un poco de ingenio, si te ven muy perdido "te guían" de alguna forma por el camino correcto y terminas agotado de tanto correr de un lado para otro buscando pistas y huyendo del zombie encadenado.

Nosotros tuvimos una victoria moral porque la pura verdad es que perdimos, por muy poco, pero no logramos salir antes de que el contador llegase a cero y el zombie pudiera llegar a cualquier punto de la habitación para devorarnos (además yo tuve que salirme antes de tiempo por problemas de salud y tengo que decir que fueron muy atentos y amables conmigo cuando pedí que me sacaran de allí). 
A pesar de todo, nos dijeron que lo habíamos hecho muy bien para ser nuestra primera vez en un Room Escape.

La experiencia fue genial, quizá el zombie añade demasiada presión al asunto y se disfrute más una Room Escape solo con tiempo sin nadie que te atosigue, solo una cuenta atrás pero aún así me gustó mucho y os lo recomiendo. 

Consejito de loca por las cosas low cost: Suelen salir ofertas en páginas como LetsBonus, Atrapalo, Groupon...

domingo, 3 de abril de 2016

Reseña Literaria: La chica del tren

Hoy vengo con una reseña literaria debajo del brazo (a ver si me acuerdo de cómo se hacía esto) porque mi última lectura me ha enganchado totalmente (puede que también tuviera que ver que mi Persona Especial ha estado de exámenes y mientras él estudiaba yo... leía, durante horas, página tras página). Pero el orden de los factores no altera el producto y el caso es que me ha encantado.


Nota: Megan Hipwell NO es una niña pero me salió así y me pareció tan mona que no quise volver a dibujarla. #confesionesdeunailustradoraMUYnovata


Si quieres hacer como hice yo y leerte "La chica del tren" sin saber absolutamente nada sobre él, te recomiendo que no sigas leyendo porque, aunque va a ser una reseña con CERO SPOILERS puede que quieras ir a ciegas (de hecho en las solapas del libro ni viene la sinopsis). Para los que quieran un poquitín de info... ¡comenzamos!

"La chica del tren" nos pone en la piel de tres mujeres. Rachel, Megan y Anna aunque podemos decir que la protagonista del libro es Rachel. 
Rachel y su mundo deprimente. 
No os desvelo nada si os digo que Rachel le da al drinking 24/7, para ella cualquier hora es buena para tomarse un gintonic (¡en lata! ¿Puede haber algo más cutre y deprimente?) o un par de botellas de vino. Empezar a leer los capítulos de Rachel me deprimían mucho, me apenaba ver cómo no tenía control alguno sobre su vida y, al principio, sólo quería continuar leyendo para ver si era capaz de salir del pozo.

Rachel vive en Ashbury y todos los días coge el mismo tren que le lleva a Londres y ese tren siempre se para en un mismo punto del recorrido, en principio por un semáforo, pero hay días que llegan a estar parados diez minutos (como la línea C-4 en Méndez Álvaro, antes de llegar a Atocha, vaya) y Rachel, que es mujer de costumbres, siempre se sienta en el mismo vagón y observa por la ventana la idílica vida de Jess y Jason. Sí, nombres inventados por ella porque obviamente solo les conoce de verles todos los días unos minutos a través de la ventanilla mientras ellos hacen vida en el jardín trasero de su preciosa casa (por cierto, dato: la acción tiene lugar en verano, no os penséis que Jess y Jason desayunan todos los días en su jardín en pleno invierno inglés). Su vida a ojos e imaginación de Rachel, parece perfecta, pero todo cambia el día que Rachel en su habitual cotilleo por la ventanilla (muy stalker ella) ve como Jess se está besando con un hombre que no es su marido en su jardín.

Y creo que hasta ahí voy a contar en cuanto a la historia del libro, contar algo más ya sería spoilear un poquito, así que ni siquiera os voy a decir quienes son Megan y Anna ni su papel en el libro.

Pasemos a cuestiones mas objetivas como por ejemplo que el ritmo del libro puede desesperar levemene al principio porque se hace un poco lento: no te enteras muy bien de qué va la cosa, sólo vas y vienes con Rachel en el tren con su gintonics mientras piensa en la vida de los demás pero no te da detalles de la suya, nada más que pequeñas pinceladas mientras tú no paras de preguntarte si estará casa, a dónde va, qué ha pasado con su vida... 
Esto puede ser bueno o malo, a lo mejor hace que no puedas dejar de leer hasta averiguar más cosas, hasta que empiece a pasar algo (porque algo tiene que pasar ¿verdad? ¡Es un libro!) o puede que te aburra y haga que te dé pereza coger el libro y ponerte a leer. 
En mi caso tenía muuuuucho tiempo libre fuera de mi casa con poca cosa que hacer así que no paraba de leer.

Pasando esos primeros capítulos comienza la chicha y es entonces cuando sí o sí no puedes parar de leer porque TIENES que saber si tus conjeturas son ciertas (al menos eso me pasó a mí, puede que simplemente quieras llegar al final por saber... en fin, dije que no iba a hacer spoilers... POR SABERLO TODO) Te mantiene en suspense (y preguntándote constaaaantemente por qué Rachel toma esas malditas decisiones a lo largo de toda la historia, que hasta te dan ganas de meterte en el libro y gritarle un poco) y el final, para mí, es bastante inesperado (puede que sea yo, que no tengo alma de detective) lo cual es genial porque leer un libro en el que calas lo que pasa a los pocos capítulos puede ser satisfactorio en plan um... que buena soy deduciendo, pero termina siendo aburrido para el lector. 

¿Conclusión? No es ni mucho menos el libro del año pero entretiene mucho si te gusta la novela negra con misterios por resolver. 

(Rachel, en realidad no me caes mal, de verdad.)

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