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domingo, 3 de abril de 2016

Reseña Literaria: La chica del tren

Hoy vengo con una reseña literaria debajo del brazo (a ver si me acuerdo de cómo se hacía esto) porque mi última lectura me ha enganchado totalmente (puede que también tuviera que ver que mi Persona Especial ha estado de exámenes y mientras él estudiaba yo... leía, durante horas, página tras página). Pero el orden de los factores no altera el producto y el caso es que me ha encantado.


Nota: Megan Hipwell NO es una niña pero me salió así y me pareció tan mona que no quise volver a dibujarla. #confesionesdeunailustradoraMUYnovata


Si quieres hacer como hice yo y leerte "La chica del tren" sin saber absolutamente nada sobre él, te recomiendo que no sigas leyendo porque, aunque va a ser una reseña con CERO SPOILERS puede que quieras ir a ciegas (de hecho en las solapas del libro ni viene la sinopsis). Para los que quieran un poquitín de info... ¡comenzamos!

"La chica del tren" nos pone en la piel de tres mujeres. Rachel, Megan y Anna aunque podemos decir que la protagonista del libro es Rachel. 
Rachel y su mundo deprimente. 
No os desvelo nada si os digo que Rachel le da al drinking 24/7, para ella cualquier hora es buena para tomarse un gintonic (¡en lata! ¿Puede haber algo más cutre y deprimente?) o un par de botellas de vino. Empezar a leer los capítulos de Rachel me deprimían mucho, me apenaba ver cómo no tenía control alguno sobre su vida y, al principio, sólo quería continuar leyendo para ver si era capaz de salir del pozo.

Rachel vive en Ashbury y todos los días coge el mismo tren que le lleva a Londres y ese tren siempre se para en un mismo punto del recorrido, en principio por un semáforo, pero hay días que llegan a estar parados diez minutos (como la línea C-4 en Méndez Álvaro, antes de llegar a Atocha, vaya) y Rachel, que es mujer de costumbres, siempre se sienta en el mismo vagón y observa por la ventana la idílica vida de Jess y Jason. Sí, nombres inventados por ella porque obviamente solo les conoce de verles todos los días unos minutos a través de la ventanilla mientras ellos hacen vida en el jardín trasero de su preciosa casa (por cierto, dato: la acción tiene lugar en verano, no os penséis que Jess y Jason desayunan todos los días en su jardín en pleno invierno inglés). Su vida a ojos e imaginación de Rachel, parece perfecta, pero todo cambia el día que Rachel en su habitual cotilleo por la ventanilla (muy stalker ella) ve como Jess se está besando con un hombre que no es su marido en su jardín.

Y creo que hasta ahí voy a contar en cuanto a la historia del libro, contar algo más ya sería spoilear un poquito, así que ni siquiera os voy a decir quienes son Megan y Anna ni su papel en el libro.

Pasemos a cuestiones mas objetivas como por ejemplo que el ritmo del libro puede desesperar levemene al principio porque se hace un poco lento: no te enteras muy bien de qué va la cosa, sólo vas y vienes con Rachel en el tren con su gintonics mientras piensa en la vida de los demás pero no te da detalles de la suya, nada más que pequeñas pinceladas mientras tú no paras de preguntarte si estará casa, a dónde va, qué ha pasado con su vida... 
Esto puede ser bueno o malo, a lo mejor hace que no puedas dejar de leer hasta averiguar más cosas, hasta que empiece a pasar algo (porque algo tiene que pasar ¿verdad? ¡Es un libro!) o puede que te aburra y haga que te dé pereza coger el libro y ponerte a leer. 
En mi caso tenía muuuuucho tiempo libre fuera de mi casa con poca cosa que hacer así que no paraba de leer.

Pasando esos primeros capítulos comienza la chicha y es entonces cuando sí o sí no puedes parar de leer porque TIENES que saber si tus conjeturas son ciertas (al menos eso me pasó a mí, puede que simplemente quieras llegar al final por saber... en fin, dije que no iba a hacer spoilers... POR SABERLO TODO) Te mantiene en suspense (y preguntándote constaaaantemente por qué Rachel toma esas malditas decisiones a lo largo de toda la historia, que hasta te dan ganas de meterte en el libro y gritarle un poco) y el final, para mí, es bastante inesperado (puede que sea yo, que no tengo alma de detective) lo cual es genial porque leer un libro en el que calas lo que pasa a los pocos capítulos puede ser satisfactorio en plan um... que buena soy deduciendo, pero termina siendo aburrido para el lector. 

¿Conclusión? No es ni mucho menos el libro del año pero entretiene mucho si te gusta la novela negra con misterios por resolver. 

(Rachel, en realidad no me caes mal, de verdad.)

2 comentarios:

  1. En cuanto has dicho que es mejor leer este libro sin saber nada de él he dejado de leer tu entrada (y mira que me ha dado rabia), pero he cotilleado la frase final y saber que es novela negra ya me motiva del todo a hacerme con él, espero que caiga en mis manos pronto y así poder leer tu reseña al completo :)

    (Me encantan tus ilustraciones, ¡son una preciosidad!)

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    Respuestas
    1. Es un libro que te mantiene en suspense hasta el final, de verdad. Es lo que más me gustó, que no me esperaba para nada el final, era la última de mis teorías. Ya me dirás que tal :)

      (y muchísisisimas gracias! Aún estoy encontrando el estilo con el que sentirme a gusto del todo y las posturas me cuestan la vida peeeero... me encanta, me relaja mucho ^^)

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